Tortosa
La Carta de Colores y Ordenanza de fachadas del barrio antiguo de Tortosa fue un encargo del Ayuntamiento de la ciudad a través de la oficina de Gestión Urbanística Municipal (GUMSA) para complementar el Plan Especial que se estaba redactando y las recomendaciones del Departamento de Cultura de la Generalitat de Cataluña para un conjunto declarado BCIN (Bien cultural de interés nacional). Una vez ganado el concurso, su redacción duró un año, colaborando con historiadores y técnicos locales y visitando escuelas de restauración y las antiguas canteras. Cómo ha pasado en otras muchas ciudades, se descubrieron unas decoraciones y policromías bajo de los revestimientos sobrepuestos, desconocidas para la mayoría de los tortosinos, que aportaron nuevos datos para el conocimiento de una ciudad tanto rica en patrimonio como Tortosa.